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Estudio técnico
Estrategias de alimentación para cerdas lactantes

Estrategias de alimentación para cerdas lactantes

13 de julio de 21 - Estudios

Josep Rius. Técnico de Rotecna

Desde un punto de vista nutricional, la fase de lactación de la cerda es un punto crítico. Durante ese periodo, y fundamentalmente como consecuencia de la producción de leche, las necesidades energéticas y de nutrientes se duplican y triplican. Estas elevadas necesidades sólo pueden verse satisfechas con una óptima ingestión por parte de las cerdas. Por lo tanto, un correcto manejo de la alimentación durante la lactación resulta primordial.

En general, el consumo voluntario de alimento de las cerdas en lactación suele ser insuficiente para satisfacer las necesidades nutricionales para la producción de leche, lo que provoca una movilización de reservas corporales. Aunque es inevitable una cierta movilización de reservas durante la lactación, ésta no debe exceder un cierto nivel de pérdidas de peso y reservas corporales, ya que una movilización excesiva de tejidos corporales puede tener repercusiones negativas en la vida reproductiva de la cerda: incrementos en el intervalo destete-cubrición (King, 1987), reducciones en el tamaño de la camada al siguiente ciclo (Kirkwood y Thacker, 1988) y, en general, una disminución de la vida útil de las hembras. Además, y desde un punto de vista productivo, en situaciones de temperaturas elevadas podemos esperar menor producción de leche y de pesos de la camada al destete (Quiniou y Noblet, 1999).

Objetivos durante la lactación

  • Conseguir mantener la máxima producción de leche y el máximo número y peso de lechones.
  • Evitar que las cerdas pierdan demasiado peso y reservas (grasa y proteína) y conseguir que mantengan su óptima condición corporal y reproductora durante el máximo de ciclos productivos.
  • Que las cerdas extraigan el máximo rendimiento del pienso ingerido con el mínimo desperdicio.

factores consumo voluntario

Factores que influyen en la producción de leche durante la lactación

  • Genotipo.
  • Sanidad de la cerda y de las propias mamas.
  • La ingesta voluntaria de la cerda.
  • Actitud maternal de la cerda.
  • Paridad de la cerda.
  • Tamaño de la camada.
  • Duración de la lactación.
  • El peso y condición corporal de la cerda (importante la alimentación durante la gestación).
  • La movilización de las reservas corporales.
  • Condiciones ambientales (temperatura y calidad del aire).

Maximizar la producción de leche

  • Programa de la alimentación y frecuencia de la administración.
  • Composición, digestibilidad y presentación del pienso.
  • Ingesta de agua.

Estrategias de alimentación

Existen múltiples estrategias de alimentación, pero si hacemos un ejercicio de síntesis podríamos agruparlos en tres grandes grupos: racionado o restringido, ‘semi-ad libitum’ y ‘ad libitum’. Como hemos visto, existen múltiples factores que intervienen directamente en el consumo voluntario de los animales, los cuales, sumados a los propios de cada granja (bienestar, personal, instalaciones, manejo, etc.) hacen que cada una de ellas sea diferente.

*Sistemas racionados o restringidos: Son los que van incrementando de forma lenta la cantidad de pienso llegando a un máximo moderado, que se mantiene hasta el día del destete.

alimentacion racionada

*Sistemas ‘semi-ad libitum’: Son los que también van incrementando, pero más rápido, la cantidad de pienso llegando a un máximo alto, que se mantiene hasta el destete.

alimentacion semi ad libitum

*Sistemas ‘ad libitum’: Desde el día del parto (incluso a veces en preparto) o pocos días después, la cerda dispone siempre (las 24 horas del día) de más cantidad de pienso del que puede consumir a voluntad. La idea es que la cerda lactante debe comer el máximo lo antes posible y cuando ella quiera.

ad libitum

Una vez aplicada cualquiera de las estrategias y sus variantes, hay que valorar su efectividad y evaluar, como mínimo, los siguientes aspectos:

  • La pérdida de peso/condición corporal de la cerda.
  • Cantidad/peso de los lechones al destete.    
  • Si las cerdas disponen de la oferta de pienso según sus necesidades.
  • Si existe riesgo de indigestión. 
  • Si hay desperdicio de alimento.
  • Si el pienso dispensado está en las condiciones adecuadas para su consumo.

Patrones de ingesta de pienso

Además, hay que tener en cuenta que una curva es solo una guía orientativa para fijar una estrategia de alimentación en la que un alto porcentaje de cerdas que la reciben tengan aseguradas sus necesidades. No obstante, no todas las cerdas comen de la misma forma (cantidad, ritmo, constancia o capacidad de digestión) ni se comportan de la misma manera ante una determinada estrategia de alimentación. Koketsu (1993) y varios autores han descrito una gran variedad en los patrones de ingesta y en su interrelación con ciertos parámetros productivos y reproductivos. En estos estudios se demuestra cómo los patrones con ingestas altas y sostenidas durante la lactación ofrecen mejores resultados que los bajos y con grandes altibajos o inconstantes (mayor índice destete-cubrición, % de repeticiones, % de anoéstricas enviadas a matadero, y menores pesos de la camada al destete). Por lo tanto, hay que tener la capacidad de adaptarse lo mejor posible a los requerimientos particulares de cada una de ellas y evitar los patrones indeseados que pueden estar provocados por una mala elección de la estrategia de alimentación y de su gestión.

paridera granja madres
Paridera con Dositronic M instalado. Foto: Rotecna. 

La alimentación electrónica

Existen muchas variables o matices a la hora de planificar un sistema de alimentación para cerdas lactantes. Cada granja debe encontrar el que mejor se adapte a sus características. No hay duda de que un sistema de dosificación electrónica de precisión con múltiples opciones para configurar una estrategia de alimentación, que maximice el consumo evitando la indigestión y el desperdicio de pienso, facilita mucho esta labor, porque ofrece algo muy importante: información y resultados del comportamiento alimenticio de las cerdas. Además facilita, en caso necesario, su modificación o ajuste para encontrar la curva y horarios ideales para la mayoría de las cerdas.

Son las propias cerdas, si se le ofrece cierta libertad para expresarlo, las que muestran cómo les gusta comer. El “arte” consiste, como siempre, en saber interpretarlo y transformar esta información en un conocimiento aplicable. De nuevo, el factor humano es decisivo. Ahora bien, como todo lo que se pueda mostrar con datos empíricos hay que evaluarlo, lo idóneo es contrastar esta información con un método de control de peso y de medición de grasa dorsal para las cerdas y de control de peso para los lechones. Datos que nos ayudaran a determinar si los animales estan siendo alimentados de forma adecuada.

El responsable de la alimentación de las maternidades de cerdas nunca ha tenido tan buenas herramientas objetivas de su lado, no solo para facilitarle el trabajo de encontrar una estrategia de alimentación con la curva y horario ideal para que la mayoría de sus cerdas vean satisfechas sus necesidades, sino también para identificar todas las cerdas con patrones de ingesta diferentes y ofrecerles lo que requieren (si están por encima) o asistirlas (si están por debajo) de una forma tan fácil.

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