Blog

Blog


J. Matteucci: “Las placas permiten ofrecer a los lechones una zona de confort más uniforme”

J. Matteucci: “Las placas permiten ofrecer a los lechones una zona de confort más uniforme”

17 de marzo de 26 - Casos de éxito

En pleno proceso de ampliación, la granja BLD Agro, ubicada en la provincia de Córdoba (Argentina), avanza hacia un modelo productivo cada vez más eficiente y alineado con el bienestar animal. Con una capacidad que pasará de 5.800 a 8.500 madres, la granja ha apostado por soluciones tecnológicas que optimizan el manejo y el consumo energético, como las placas calefactadas hidráulicas de Rotecna en las salas de maternidad. En esta entrevista, su responsable técnico, Juan Matteucci, repasa la evolución del proyecto, explica los criterios técnicos detrás de esta elección y detalla el manejo diario del sistema, así como su impacto en el confort de los lechones y en los costes de producción.

¿Por qué decidió dedicarse profesionalmente a la producción porcina?
Mi padre era veterinario y trabajaba en una zona rural. Al estar siempre a su lado, tanto mi hermano como yo acabamos estudiando Veterinaria. Primero trabajé para una cooperativa de un pueblo vecino, en un momento en el que muchos productores estaban pasando a sistemas de producción intensiva. A partir de ahí comencé a trabajar en granjas más grandes y con estructuras más desarrolladas. En ese proceso realicé una especialización de posgrado, que estoy acabando ahora, y fui evolucionando profesionalmente. Empecé en asesoramiento, luego en sanidad y después en la puesta en marcha de granjas y cambios genéticos. Hoy estoy en la parte técnica de un proyecto de ampliación y avanzando hacia un rol más ligado a la infraestructura.

¿Cómo y cuándo se puso en marcha esta granja?
La granja pertenece al grupo empresarial BLD y está ubicada en Noetinger, en la provincia de Córdoba. Se puso en marcha entre 2018 y 2019, y comenzó a producir y vender animales en 2020. Actualmente se encuentra en un proceso de ampliación que permitirá pasar de 5.800 a 8.500 madres, tras un análisis técnico del proyecto original para adaptarlo a las necesidades de crecimiento de la empresa. El sistema productivo es un modelo de integración. La granja produce el lechón hasta aproximadamente el día 70, con unos 28–30 kilos, y luego se vende a un socio, trabajando bajo un esquema de sociedad en el que se reparten gastos y resultados.

¿Cómo está distribuida?
La granja está distribuida en 14 salas de maternidad, con 88 plazas por sala. El sistema de reproducción contempla una fase de cubre–suelta en grupos, con 16 semanas de gestación, y dispone de jaulas de uso temporal, pensadas para una permanencia aproximada de 24 horas, únicamente durante el momento de la cubrición y la liberación de los animales.

¿Cuántas personas trabajan en estas instalaciones?
El personal del proyecto lo forman un promedio de entre 120 y 145 personas; esto incluye la administración, los trabajadores de la planta de alimento, acopio e infraestructura y, por último, los operarios de UPL, recría y de las diez naves de engorde gestionadas por la empresa.

equipamiento granjas porcinas madres
Maternidad con placas calefactadas hidráulicas de Rotecna. Foto: BLD. 

En maternidad tienen instaladas las placas calefactadas hidráulicas de Rotecna. ¿Qué factores fueron determinantes a la hora de elegir este sistema?
Uno de los factores clave a la hora de elegir este sistema fue la posibilidad de conectar la granja a la red de gas natural, ya que la ubicación se seleccionó precisamente por su cercanía a la red. Actualmente toda la granja funciona con gas natural, lo que encaja perfectamente con un sistema de calefacción mediante placas calefactadas hidráulicas, tanto por eficiencia como por coste. El ahorro en calefacción es muy significativo frente a otros sistemas que dependen de gas licuado. Además, se trata de una solución muy práctica desde el punto de vista operativo y con múltiples beneficios en el manejo. Más allá de lo técnico, también fue una decisión estratégica. Pasamos de depender de un suministro de gas licuado a un sistema con gas natural, mucho más estable y económico para la granja.

Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales beneficios que destacaría del uso de las placas calefactadas en el bienestar y rendimiento de los lechones?
Uno de los principales beneficios de las placas calefactadas es la distribución homogénea del calor, lo que permite aprovechar mejor toda la superficie y ofrecer a los lechones una zona de confort más uniforme. Una vez que la placa está llena de agua, el sistema entra en equilibrio térmico y se utiliza prácticamente el 100% de la superficie, lo que tiene un impacto directo y positivo en el bienestar y el rendimiento de los animales. Este ambiente térmico estable favorece que los lechones se mantengan secos y activos desde las primeras horas de vida, reduce el riesgo de enfriamientos y contribuye a una mejor vitalidad, lo que se traduce en un mejor inicio de la lactancia y una mayor uniformidad de las camadas.

¿Qué manejo realizan de las placas en el día a día? ¿Cómo ajustan la temperatura y la regulación en función de la edad o las condiciones ambientales?
Aunque el equipo no tenía experiencia previa con este sistema, tras un breve periodo de adaptación el manejo diario de las placas resulta muy sencillo. Trabajamos con una temperatura estable, diferenciando únicamente entre invierno y verano. En invierno la caldera opera a 60 °C y en verano a 55 °C. Una vez finalizado el lavado y la desinfección de la sala, un responsable realiza un chequeo completo siguiendo una hoja de control, en la que se verifica la temperatura de entrada desde la caldera, los caudales y la temperatura de cada placa mediante termómetro láser, y, si es necesario, se ajustan los flujos. Este control previo permite llegar al momento del parto con el sistema correctamente regulado. Durante el parto se hace una verificación rápida de conformidad y, alrededor del séptimo día, cuando los lechones aún requieren un mayor aporte térmico, se realiza la última revisión. A partir de ese momento, la sala se mantiene sin modificaciones hasta el final del ciclo. Inicialmente, se valoró la posibilidad de ajustar la temperatura según la edad de los lechones, pero debido al tamaño e interconexión del sistema se comprobó que mantener una temperatura constante garantiza un funcionamiento más equilibrado y evita desajustes en los flujos.

¿Las placas son eficientes desde un punto de vista energético?
Sí. Al trabajar con agua y mantener una temperatura estable, el consumo está mucho más controlado que en otros sistemas de calefacción. Además, como se utiliza gas natural, el coste energético es sensiblemente menor y se reduce la dependencia de suministros más caros e inestables.

¿Qué otros productos Rotecna tienen instalados?
Además de las placas calefactadas, tenemos instalados varios productos de Rotecna en la granja. Contamos con slats, dosificadores, el dispenador Feeding Ball, sistemas de distribución de alimento y comederos, por lo que prácticamente todas las maternidades están equipadas con soluciones de Rotecna.

dispensador alimento para cerdas
En maternidad trabajan con el dispensador Feeding Ball. Foto: BLD.

En general, ¿qué valora más de Rotecna?
La buena relación calidad-precio de sus productos. Es una marca que ofrece soluciones fiables y competitivas, tanto a nivel de equipamiento como de costes. Además, en Argentina tenemos disponibilidad de repuestos y un buen servicio técnico a través de INDIV, lo que facilita mucho el mantenimiento y la operativa diaria. En el actual proceso de ampliación de la granja, al solicitar presupuestos, comprobamos que las soluciones de Rotecna seguían siendo muy competitivas en precio, lo que refuerza nuestra decisión de seguir trabajando con la marca.

A nivel sanitario, ¿cuáles son sus principales preocupaciones?
A nivel sanitario, una de nuestras principales preocupaciones es mantener nuestro estatus sanitario, debido a que el proyecto de ampliación aumenta significativamente el riesgo de introducción de enfermedades. Debido a esto, reforzamos de manera muy estricta las medidas de bioseguridad. A nivel de país, actualmente estamos libres de PRRS y de otras enfermedades de alto impacto, como la peste porcina africana (PPA), aunque somos conscientes de que no somos ajenos a estos riesgos. Por eso, la prevención y el control sanitario son prioridades constantes en nuestro manejo diario.

¿Qué medidas de bioseguridad adoptan en la granja?
En la granja aplicamos un protocolo de bioseguridad muy estricto, especialmente en todo lo relacionado con el movimiento de vehículos. Todos los camiones que ingresan a la zona sucia pasan por un lavadero tercerizado, además del lavado oficial, y posteriormente se les realiza un lavado extra. Antes de autorizar el ingreso, se lleva a cabo un control del lavado, y cualquier vehículo que no cumpla con los requisitos es rechazado. Una vez inspeccionados, los camiones pasan por arcos de desinfección, y el acceso de vehículos a la zona limpia está estrictamente restringido, con controles específicos para todo lo que ingresa desde la unidad de transferencia hacia el interior de la granja. Además, contamos con una unidad de transferencia, de modo que los animales se cargan allí y son trasladados en otros camiones hacia el frigorífico, evitando el ingreso directo de vehículos externos. Para el personal, disponemos de filtros sanitarios, uso obligatorio de declaraciones juradas y un registro de ingresos. Todo el material que entra en la granja es desinfectado y el acceso se realiza siempre a través de filtros sanitarios húmedos.

Para terminar, ¿qué retos de futuro plantean para esta granja?
El principal reto de futuro es encontrar el límite productivo de la nueva granja, para conseguir tener cerdos de calidad bajo normas de bienestar animal.