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México concentra su producción porcina en grandes industrias alimentarias

México concentra su producción porcina en grandes industrias alimentarias

29 de octubre de 20 - Noticias

El sector porcino mexicano se caracteriza por una competencia muy concentrada, con pocas empresas grandes, que agrupan diferentes unidades de negocio y que suelen integrar todo el sistema productivo, desde la cría hasta la distribución de las carnes y sus derivados. Las grandes granjas, que son las que pueden importar animales desde el extranjero, soportan casi la mitad de la producción local. Sin embargo, aunque el sector porcino representa un 21,71 % de la industria cárnica mexicana, no es suficiente para cubrir la demanda nacional, y obliga a la industria a recurrir a la importación dado el elevado consumo de este alimento. 

PRODUCCIÓN

El gran consumo de carne de cerdo en México ha contribuido al aumento de su producción. En 2017, la producción de esta carne fue la que más creció en el país, tanto en toneladas producidas (4,8%) como en valor (9,3%, el qué supuso un total de 3.242 millones de dólares).

Aunque la porcicultura se practica en todo el país, existen tres zonas en las que se localiza casi el 50 % del total de la producción nacional de carne de cerdo: Jalisco, con 301,15 kt (kilotoneladas), Sonora (261,76 kt) y Puebla (165,56 kt). Esta última y la zona de Yucatán están liderando el auge de la producción nacional, y experimentan las mayores tasas de crecimiento: 35,5 % y 32,1 % respectivamente. En Yucatán, debido a su bioseguridad natural como península y a las estrictas medidas de bioseguridad aplicadas, se ha mantenido libre de diarrea epidémica porcina y, en los últimos cinco años, ha presentado un importante crecimiento en la producción de cerdos.

En lo referente a las granjas, en México pueden diferenciarse hasta tres tipos de granjas. En primer lugar, se encuentran las granjas con sistemas a pequeña escala o rural, es decir, granjas con menos de 50 reproductoras y menos de 200 cabezas, que suelen encontrarse en traspatios de zonas urbanas y son explotaciones de tipo familiar, sin acceso a tecnología y sin condiciones sanitarias adecuadas. Se calcula que este tipo de granjas representa el 22,06 % de la producción de carne de cerdo del país. En segundo lugar, están las granjas con sistemas semitecnificados, que cuentan con recursos económicos limitados y no pueden desarrollar sistemas intensivos y tecnológicos, por lo que sus niveles de bioseguridad son variables. Actualmente suponen el 28,11 % de la producción nacional. Por último, están las granjas con sistemas tecnificados, en las que se utilizan avances tecnológicos en los aspectos de manejo, nutrición y sanitario, como el control estricto de animales y personal. Estas granjas suelen pertenecer a grandes corporaciones y albergan el 49,82 % del inventario nacional de cabezas de cerdo y el 75% de la producción. 

CONSUMO

La carne de cerdo se ha convertido en uno de los alimentos más consumidos entre la población mexicana en los últimos años. Es la carne más consumida, tras el pollo, y representa el 26,31 % del consumo total de carne nacional, y constituye el ingrediente principal de muchos platos. 

Estas cifras han convertido a México en el octavo país en cuanto a consumo de carne de cerdo a nivel mundial, con 12 quilos per cápita en el año 2017, lo que se traduce en unos 2,1 millones de toneladas de carne/año. Del total de esta cifra, un 72 % procede de la producción nacional, mientras que el resto depende de las importaciones.

MERCADO DE LA CARNE

Distintas deficiencias en la producción local y su elevado consumo han provocado que las importaciones de carne de cerdo hayan experimentado un gran auge en los últimos cinco años, hasta llegar a los 1.405 millones de dólares en 2017. 

México cuenta con una larga trayectoria como país importador, y es el sexto país que más carne de cerdo adquiere del extranjero. Gracias a la importación, el mercado porcino de México puede cubrir gran parte de las necesidades de la población y de la industria alimentaria. 

La carne de porcino procedente de España también tiene una presencia importante en el país centroamericano, ya que, en el año 2017, México llegó a importar desde nuestro país hasta 200.000 kilos de carne en canal y piezas para procesar por un valor de 630.000 dólares. Esto ha situado a España como el tercer proveedor de carne porcina al país, por detrás de EE.UU. y Canadá. 

Las importaciones de carne de cerdo se destinan especialmente a la industria alimentaria, donde las procesadoras de carne la transforman antes de distribuirla al consumidor final.Además de todas las importaciones de carne, el país también está importando cerdos vivos a tasas más altas. Los programas de mejora genética son cada vez más importantes para la industria porcina, ya que los principales productores buscan formas de desarrollar mejores líneas genéticas para los cerdos, como la Duroc, en respuesta a los desafíos de producción destinados a mejorar la productividad, la calidad de la carne y el crecimiento y temperamento de los cerdos.

FUTURO

El crecimiento del PIB mexicano, el desarrollo de canales de distribución modernos y la posible eliminación de los aranceles hacen de México un país atractivo para los productos españoles. Por otro lado, se prevé que factores como el aumento de la renta per cápita y el encarecimiento de la carne de vacuno sigan favoreciendo el crecimiento de la importación de carne de cerdo, incluso a un ritmo mayor que el del crecimiento de la producción local.  

 

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