Blog

Blog


B. González-Zorn: “Las empresas han reducido en un 80 % el uso de colistina”

B. González-Zorn: “Las empresas han reducido en un 80 % el uso de colistina”

28 de mayo de 19 - Noticias

El porcino español está en el buen camino, pero aún le queda un largo trecho para dejar de estar entre los países con mayor consumo de antibióticos.

Las resistencias a los antibióticos se han convertido en un problema de salud mundial por las consecuencias que pueden tener en la eficiencia de la aplicación de la medicina, tanto humana como veterinaria. Se trata de una lucha común, en la cual el sector porcino también es parte implicada. En este sentido, las explotaciones españolas están haciendo los deberes y, en poco más de un año y medio, han logrado reducir de forma importante el uso de antibióticos que estaban muy extendidos, como la colistina. El profesor titular de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigador del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria VISAVET, Bruno González-Zorn, analiza esta problemática y la respuesta del sector, así como los desafíos que quedan por afrontar.

¿Qué es la resistencia a los antibióticos?

Es la capacidad de las bacterias de sobrevivir a antibióticos frente a los cuales normalmente son sensibles.

¿Por qué ahora se habla tanto de resistencia a los antibióticos?

Porque es el mayor problema de salud humana que tenemos actualmente a nivel mundial. Hay que tener en cuenta que toda la medicina moderna y los avances logrados en los últimos 50 años se basan, en gran medida, en que los antibióticos funcionan. Casi todas las cirugías actuales, las terapias contra el cáncer, los trasplantes de órganos... dependen de que los antibióticos funcionen, y en los últimos años estamos viendo que, cada vez, los antibióticos funcionan menos y peor.

¿Cómo se hace resistente una bacteria?

Es un fenómeno natural. La mayoría de antibióticos se producen en el medioambiente y las bacterias han aprendido en el medioambiente a sobrevivir a esos antibióticos. Los mecanismos por los cuales una

bacteria puede resistir a los antibióticos son básicamente tres: inactivar el antibiótico, modificar la diana del antibiótico y/o reducir la concentración intracelular del antibiótico. Lo que ocurre con nuestra aplicación clínica de los antibióticos es que su utilización masiva ha acelerado el proceso de resistencia.

“En los últimos años estamos viendo que los antibióticos funcionan menos y peor”

¿Por qué hemos llegado al punto actual, en el cual las bacterias se hacen resistentes a los antibióticos provocando un grave problema de salud mundial?
Es un proceso multifactorial. Sin embargo, básicamente ha sido porque hemos utilizado de forma excesiva los antibióticos, tanto en medicina veterinaria como en la humana.

En el caso concreto del sector porcino, ¿qué lugar ocupa el sector español en el consumo de antibióticos respecto a otros países productores?
Los últimos informes oficiales europeos que existen son de 2015 y, en ellos, España todavía es uno de los mayores consumidores de antibióticos de Europa. No obstante, datos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios de este 2017 demuestran que las empresas que se han inscrito en el “Programa Reduce Colistina”, en el último año y medio han reducido en un 80 % su consumo de colistina. Esto demuestra que tenemos un sector muy moderno, altamente competitivo y profundamente consciente de la necesidad de trabajar de forma continuada para poder reducir aún más la cantidad total de antibióticos que utilizamos.

Equilibrar la nutrición, aumentar las condiciones higiénico-sanitarias y vacunar, medidas para reducir el uso de antibióticos. Foto: RotecnaPress.

¿Por qué en España históricamente se han consumido más antibióticos que en otros países?
Creo que realmente es un problema cultural, por el cual también hemos empezado a tomar conciencia de la resistencia a los antibióticos unos años más tarde que otros países que llevan más tiempo que nosotros luchando contra estas resistencias.

¿Qué puede suponer para el porcino la resistencia a los antibióticos?
Con la reacción tan buena que hemos tenido, creo que no va a suponer ningún problema, porque todo indica que vamos a seguir trabajando de forma conjunta para reducir la cantidad de antibióticos que utilizamos. Y no solo en el porcino, sino también en otras especies.

¿Qué herramientas tiene el sector para afrontar esta problemática?
Las medidas más importantes que se están aplicado son equilibrar bien la nutrición, aumentar las condiciones higiénico-sanitarias y vacunar. Sin embargo, cada granja necesita unas medidas particulares, no existe una receta general para todas. En alguna granja el mayor defecto será la bioseguridad; en otras, a lo mejor, la vacunación u otros factores. La clave está en aplicar todas las medidas necesarias para prevenir que haya infección, con eso se consigue reducir el consumo de antibióticos.

"La clave está en aplicar todas las medidas necesarias para prevenir que haya infección”

¿Se puede llegar a un consumo cero de antibióticos en las explotaciones porcinas?
Este es un concepto que se utiliza de forma ambigua. En Europa hablamos de consumo cero de antibióticos cuando no se utilizan de forma rutinaria para la producción, pero sí cuando aparece un brote, es decir, para uso terapéutico. El nivel de consumo cada vez es menor en España, y eso es un gran éxito de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios y del sector porcino.

Además de la colistina, ¿qué otros antibióticos hay reducir especialmente?
La colistina era un problema y está dejando de serlo en un tiempo récord, gracias al esfuerzo de todos los implicados. Por otra parte, también tenemos que esforzarnos en otros antibióticos como son las cefalosporinas de tercera y cuarta generación y las fluoroquinolonas, cuyo consumo debemos reducir en los próximos años.

“La colistina era un problema y está dejando de serlo en un tiempo récord, gracias al esfuerzo de todos los implicados”

¿Qué beneficios tiene para el sector la reducción del uso de antibióticos?
Significa no solamente ser los mayores productores, sino también serlo con la etiqueta de baja utilización de antibióticos, lo que, desde un punto de vista competitivo, nos sitúa a primer nivel europeo.

Finalmente, ¿cree que el sector está preparado y concienciado para abordar este desafío?
Es un orgullo tener un sector porcino como el que tenemos en España, que ha reaccionado de forma tan unánime y profesional a la necesidad de reducir el consumo de antibióticos. Hemos dado un primer paso que ha sido ejemplar, y debemos seguir en la misma línea hasta que reduzcamos nuestro consumo a los niveles de otros países con producciones similares. Hay mucho camino que recorrer para desaparecer de los primeros puestos de consumidores de antibióticos en porcino.

Comparte en redes