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Nuevo slat de fundición refrigerado para cerdas en maternidad

Nuevo slat de fundición refrigerado para cerdas en maternidad

27 de octubre de 26 - Novedades

En la producción porcina moderna, la maternidad es una de las áreas donde pequeños detalles de diseño pueden tener un impacto directo sobre la productividad, el bienestar animal y la supervivencia de los lechones. En este contexto, el tipo de suelo utilizado en la paridera desempeña un papel importante.

El suelo debería adaptarse de forma precisa a los requerimientos fisiológicos de la cerda y sus lechones, que no coinciden en algunos aspectos. Ambos requieren de superficies cómodas y bien drenadas pero, mientras el lechón recién nacido necesita superficies cálidas para minimizar pérdidas térmicas, la cerda lactante requiere de una zona los más fresca posible. Por este motivo, el uso de slats de fundición exclusivamente bajo la cerda combinados con slats de plástico alrededor se ha consolidado como una de las soluciones más populares.

¿Los slats de fundición realmente proporcionan mayor confort térmico a las cerdas?

Uno de los principales retos en maternidad es mantener el consumo de pienso de la cerda durante la lactación, especialmente en climas cálidos o durante los meses de mayor temperatura. Las genéticas actuales presentan una elevada demanda metabólica, y cualquier reducción en la ingesta repercute sobre la producción de leche, la pérdida de condición corporal, la mortalidad predestete (la incomodidad de la cerda hace que se mueva más y haya más aplastamientos), el peso de los lechones al destete y el rendimiento de la madre en el ciclo posterior.

Aquí es donde la fundición parece aportar una ventaja respecto a los slats de plástico bajo la cerda, ya que, gracias a su elevada conductividad térmica, deberían poder absorber y disipar el calor corporal de la cerda mucho más eficientemente que otros materiales, generando una superficie más fresca y confortable.

Sin embargo, alta conductividad no equivale a refrigeración, ya que, como la masa de las rejillas es pequeña respecto a la de la cerda, la fundición se calienta, porque las rejillas no pueden llegar a disipar el calor que reciben, especialmente si la temperatura de la sala es elevada. Así pues, cuando no nos es posible mantener las salas de maternidad por debajo de los 26ºC, ni tampoco otras ventajas que debería proporcionarnos el uso de la fundición, las rejillas pierden gran parte de su efectividad.

La evolución hacia sistemas de fundición refrigerada por agua

Si queremos sacar provecho de los slats de fundición cuando más lo necesitamos, debemos ir un paso más allá e incorporar sistemas de fundición refrigerada por agua bajo la cerda, especialmente en zonas de clima cálido o en maternidades para cerdas de alta productividad con alto ritmo metabólico.

Estos sistemas incorporan circuitos de agua fría bajo la fundición, que permiten extraer calor de forma continua desde la superficie de descanso de la cerda independientemente de la temperatura de la sala. El objetivo no es enfriar la sala, sino actuar directamente sobre el punto de contacto térmico más importante, el cuerpo del animal. Además, se puede dispensar también agua fría de bebida para las madres.

Los beneficios observados con este tipo de soluciones incluyen: aumento del consumo de pienso en lactación, disminución del estrés térmico, reducción de pérdidas de condición corporal, mejor rendimiento de las cerdas en el siguiente ciclo, reducción del riesgo de aplastamientos asociado a un mayor confort, mejora de la uniformidad de las camadas y mayor peso de los lechones al destete. Además, al centrarse exclusivamente en la zona de la cerda, estos sistemas permiten mantener áreas cálidas y protegidas para los lechones, evitando conflictos térmicos dentro de la paridera.

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Los slats de fundición refrigerada ayudan a disipar el calor y mejoran el confort de las cerdas. Foto: Rotecna.

El papel fundamental de los slats plásticos

La incorporación de la fundición refrigerada bajo la cerda no pretende sustituir las ventajas del plástico en la zona neonatal. De hecho, los slats de plástico continúan siendo la solución más eficiente para los lechones gracias a su capacidad aislante, el mayor confort térmico, la reducción de pérdidas de calor y la seguridad para lechones.

Además, durante los primeros días de vida, los lechones tienden a evitar de forma natural las superficies más frías, como es el caso de la fundición refrigerada, y buscan zonas calefactadas o áreas de descanso más cálidas. Este comportamiento ayuda a mantenerlos alejados de la cerda durante los periodos de descanso, reduciendo el riesgo de aplastamiento. Por ello, actualmente las configuraciones más eficientes en maternidad son aquellas que combinan fundición refrigerada bajo la cerda, slats plásticos en la zona de los lechones y una zona del nido calefactada y protegida de las corrientes de aire.

Climatización zonal

Las ventajas de mantener a los animales en su zona de confort son evidentes, aunque, según las condiciones climáticas, no es siempre posible, ya que los sistemas de aislamiento y control climático no pueden llegar a ciertos niveles de efectividad a un coste asumible. Además, como en el caso de la maternidad, podemos tener en el mismo espacio animales con diferentes requerimientos.

La tendencia actual en climatización porcina no pasa únicamente por acondicionar grandes volúmenes de aire, sino por actuar directamente sobre el balance térmico del animal mediante sistemas localizados y más eficientes.Es decir, aplicar técnicas que permitan generar confort en puntos concretos resulta muy efectivo. Algunas ya están muy extendidas, como el uso de placas calefactadas y nidos para lechones en maternidad, destete y engorde, que permiten generar zonas de confort sin necesidad de calentar toda la sala o nave, y supone un gran ahorro de energía. Otras, en cambio, no son tan conocidas y usadas, a pesar de haber probado su eficacia y viabilidad económica, como las entradas de aire individuales por cerda en maternidad, la refrigeración del agua de bebida de cerdas lactantes y animales en crecimiento en épocas de estrés térmico, o los suelos refrigerados de los que acabamos de hablar.

La evolución de las maternidades de alta eficiencia y bienestar apunta hacia sistemas de climatización zonal cada vez más especializados, donde el objetivo no es mantener toda la sala a una única temperatura, sino crear microclimas fisiológicos adaptados a las necesidades específicas de la cerda y los lechones. En este contexto, tecnologías como la fundición refrigerada, la ventilación localizada o la refrigeración del agua de bebida representan una nueva generación de herramientas orientadas a mejorar simultáneamente bienestar animal, eficiencia energética y rendimiento productivo.