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Estudio técnico
¿Cómo ofrecer a una cerda gestante su ración correcta?

¿Cómo ofrecer a una cerda gestante su ración correcta?

10 de enero de 22 - Estudios

Josep Rius. Técnico de Rotecna. 

La incorporación de las tecnologías de alimentación de precisión aplicada a las granjas de porcino es un hecho consumado. Sus ventajas son evidentes, pero no deja de ser una herramienta que hay que saber utilizar para que su destinatario final, el ganado, reciba sus beneficios en forma de una mejora en su alimentación. Las virtudes bien empleadas de los sistemas electrónicos de alimentación son beneficiosas tanto para el ganadero como para el ganado que está a su cuidado. Ahora bien, ambos destinatarios deben beneficiarse por igual de sus capacidades y no olvidar que la alimentación electrónica ofrece la posibilidad de alimentar de forma completamente individualizada y automatizada a cada uno de los animales de la granja, lo cual abre una ventana de nuevas oportunidades de alimentación para los granjeros que implementan por primera vez un sistema de este tipo.

La alimentación electrónica es un medio para ofrecer comida gracias al cual el responsable de la alimentación de las cerdas gestantes dispone de un conjunto de opciones para configurar una estrategia acorde con las necesidades de sus animales. Ahora bien: ¿Cómo sabemos que una cerda gestante está recibiendo la ración correcta? La respuesta está condicionada por el objetivo de peso y condición corporal al parto que tengamos fijado. Es fácil fijar el objetivo, pero no lo es tanto llegar a él sin pasarse o quedarse corto. Con frecuencia, no disponemos de puntos de referencia, o no sabemos los kilos de peso y reservas que han perdido las cerdas durante la lactación, y eso dificulta aún más el conseguirlo. Es complicado alcanzar un objetivo si no sabemos con qué contamos al empezar.

Características de las cerdas

Las líneas de cerdas actuales están genéticamente seleccionadas para la producción de magro, velocidad de crecimiento, eficiencia alimentaria, mayor prolificidad e incremento de su capacidad lechera. Como contrapartida, disminuye la capacidad de ingesta voluntaria en lactación, se incrementa la ganancia de peso en la fase de crecimiento y, por tanto, el peso corporal en los siguientes ciclos, además de perder en rusticidad. Por todo ello, es importante controlar las condiciones en que la cerda joven ingresa al ciclo reproductivo y productivo, mantener un crecimiento moderado a lo largo de los dos o tres primeros ciclos productivos y gestionar adecuadamente la variación de reservas corporales a lo largo de los sucesivos ciclos.

Ante este tipo de cerda se hace aún más necesario conocer de la forma más objetiva posible la evolución creciente y decreciente de las reservas corporales a lo largo de la gestación y la lactación, respectivamente. Para ello existen diferentes sistemas de control de la condición corporal, como pueden ser: el visual, el puntuado (la típica escala del 1-5 o del 1-4), pesando los animales, mediante un medidor de grasa dorsal o con una cinta métrica para medir la longitud de flanco a flanco, entre otros.

Inconvenientes de una condición corporal excesiva

  • Mayor cantidad de lechones muertos.
  • Menor producción de calostro y leche.
  • Aumento del porcentaje de descarte (locomoción).
  • Aumento del porcentaje de mortalidad de los lechones.
  • Bajo peso al destete e intervalo destete-celo largo.

Inconvenientes de una condición corporal baja

  • Menor tasa de partos, más abortos y disminución del número de lechones.
  • Bajo peso al nacimiento y mayor porcentaje de nacidos muertos.
  • Menor producción de calostro y leche.
  • Aumento del porcentaje de descarte (lesiones en el hombro, falta de preñez, repeticiones, locomoción).

¿Cómo diseñar un plan de alimentación para las cerdas gestantes?

Para diseñar una estrategia de alimentación que nos permita recuperar y preparar a las cerdas para el siguiente parto hay que analizar múltiples factores e interrelacionarlos entre sí, para obtener una aproximación, lo más ajustada posible, a las necesidades nutricionales reales de los animales. De una forma simplificada, hay que realizar:

  1. Caracterización productiva de la granja.
  2. Caracterización del crecimiento de las cerdas.
  3. Ajuste de la curva a los requerimientos.
  4. Curvas de gestación para recuperación de condición corporal.

dositronic G
Hay que establecer la cantidad de pienso de cada curva. Foto: Rotecna.

Una vez realizada la caracterización de los resultados productivos y de crecimiento en función de la genética de la granja, ya podemos ajustar la curva a los requerimientos de energía, proteína, minerales y vitaminas, etcétera, y generar las diferentes curvas teniendo en cuenta la condición corporal y peso de las cerdas. Luego, al inicio de la gestación, solo hay que seleccionar las cerdas para cada una de las curvas y establecer unos puntos de control a lo largo de la gestación en los que se evalúe si la recuperación, crecimiento y reposición se corresponde a lo que se espera o desea. A su vez, es necesario tener en cuenta las recomendaciones del proveedor de genética de la granja (siempre adaptadas a su caracterización), porque inicialmente ofrecen una guía o clasificación de la condición corporal (normalmente expresada en mm de grasa dorsal a P2) y la mejor forma de recuperar y preparar a sus animales. No obstante, como las características de cada granja son propias y singulares, es aconsejable que cada una (o cada grupo de granjas de una misma empresa con particularidades similares) tenga una estrategia de alimentación adaptada a la misma en función de la experiencia, pruebas y análisis de resultados que vaya realizando con el tiempo.

Siguiendo este modelo de alimentación, vamos a simular un ejemplo (con cantidades de pienso aproximadas) de cómo deberían realizarse las curvas (Tabla 1 y Gráfico 1).

como alimentar cerdas gestantes
Tabla 1: Ejemplo de cómo deberían realizarse las curvas. 

 

alimentacion con dositronic g
Gráfico 1: Ejemplo de curvas configuradas con Dositronic G. 

En primer lugar, vamos a dividir la gestación en los típicos 3 periodos:

  1. (0-28 días) Recuperación: Es fundamental recuperar la condición física tras la pérdida de peso producida en la unidad de parto, ya que un balance energético negativo disminuye la supervivencia embrionaria y aumenta el riesgo de aborto.
  2. (29-84 días) Mantenimiento: Una vez recuperada, la cerda debe crecer moderadamente o mantenerse.
  3. (85-108 días) Crecimiento: Se incrementan las necesidades nutricionales de las cerdas por su desarrollo mamario y de la camada.

En segundo lugar, vamos a fijar las cantidades de alimento teniendo en cuenta el peso y la grasa dorsal para cada uno de los periodos de la gestación. El objetivo a parto es de 16-18 mm de grasa dorsal.

Como bien sabemos, existen diferentes métodos de control de la condición corporal más subjetivos o intuitivos como el visual o el puntuado, fáciles de aplicar, pero menos precisos y efectivos. Si se usan, también sería importante combinar la percepción visual o de puntuación con, al menos, el tamaño o ciclo de la cerda para tenerlo en cuenta en el momento de crear y asignar las curvas de alimentación (Tabla 2).


Tabla 2: Comparación de sistemas de control de la condición corporal. 

¿Cómo aplicar el plan de alimentación con Dositronic G?

Una vez establecidas las cantidades de pienso de cada una de las curvas, hay que decidir cómo y cuándo las aplicamos. El sistema de alimentación electrónica Dositronic G puede utilizarse en gestaciones con:

  • Cerdas post-inseminadas que serán trasladadas a corrales de gestación en grupo donde deberá elegirse la curva adaptada a su peso y condición corporal.   
  • Cerdas con 28-35 días post-inseminación que serán trasladadas a corrales de gestación en grupo procedentes de la cubrición control, donde deberá elegirse la curva adaptada a su peso y condición corporal. En este punto, en función del nivel de recuperación alcanzado, tendremos la opción de aplicar una condición (*) -aumento o disminución de alimento progresivo durante los días establecidos sobre la curva asociada a la cerda a la que se le aplica la condición- o la curva que creamos que se adapta mejor a cada una de las cerdas.

(*) Las condiciones pueden estar preconfiguradas o crearse de nuevo en función de la necesidad del momento. Por ejemplo: En el momento de entrar una cerda al sistema Dositronic G aplicamos una curva que, por días de gestación (33), ya está en periodo de mantenimiento, pero la cerda no está todo lo recuperada que hubiéramos deseado. Se aplica una condición con un incremento progresivo de 15 días hasta llegar al 20 % más de la cantidad de pienso asignada en la curva y un descenso de 5 días.

En ambos casos, se recomiendan controles periódicos de la condición corporal para evaluar si se consiguen los objetivos prefijados. El control del estado corporal antes del parto es imprescindible para comprobar si la estrategia de la alimentación escogida para cada cerda fue la correcta.

Conclusiones

Hemos incluido dos sistemas de control de condición corporal porque, por una parte, es importante tener en cuenta que la cantidad de energía necesaria para el mantenimiento aumentará con el incremento de peso de la cerda y, por otra, la grasa dorsal es un indicador de las reservas con que cuenta el animal. Son los dos elementos que acostumbran a perder o movilizar durante la lactancia y, por lo tanto, es lógico que sean los que tengamos en cuenta para saber desde dónde partimos para recuperar y preparar a las cerdas de la forma más eficaz posible (Gráfico 2).

diferencia energia cerda joven y adulta
Gráfico 2: Diferencias entre los requerimientos de energía a lo largo de la gestación de una cerda joven y una adulta. 

Algunos estudios científicos sugieren que este método, comparado con otros sin control de condición corporal objetivos o estimación de peso, supone un ahorro en costes de alimentación. Asimismo, las repercusiones de conseguir una uniformidad de la condición corporal al parto conllevan, en primer término, disponer de cerdas con más capacidad para conseguir niveles altos de ingesta de pienso y producción de leche en lactación y, en consecuencia, más lechones y peso al destete. En segundo término, conseguiremos cerdas con menor movilización de reservas durante la lactación, menos días para entrar en celo una vez destetadas y, en consecuencia, más prolificidad y peso de los lechones al nacimiento del siguiente parto.    

Aplicar este sistema de alimentación, que tiene como objetivo la efectividad y que clasifica la condición física de cada cerda para alimentarla en consecuencia, resulta poco viable en granjas de un cierto tamaño con sistemas no electrónicos. Esta es una de las ventajas de los sistemas electrónicos: la facilidad de manejo para aplicar una alimentación “a la carta” y tener la seguridad de que cada cerda recibirá el alimento que le corresponde de forma precisa.

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