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Análisis del sector porcino español en 2022

Análisis del sector porcino español en 2022

17 de marzo de 22 - Noticias

En los últimos años, el porcino se ha convertido en uno de los sectores clave para la economía de nuestro país, posicionándose como el sector más relevante para la ganadería española con más del 40% de la Producción Final Ganadera y alrededor de un 16% de la Producción Final Agraria, solo superado por frutas y hortalizas. Su actividad supone el 1,4% del PIB nacional y el 14% del Producto Interior Bruto Industrial. Para conocer cuáles han sido los factores que han contribuido a alcanzar estas cifras, hemos hablado con diferentes actores y profesionales de nuestro sector para ofrecer una visión plural de dónde estamos y hacia dónde vamos.

Las exitosas cifras que el sector porcino ha registrado en los últimos tiempos son el resultado de un modelo de negocio, referente a nivel mundial, sustentado en pilares tan importantes como la innovación y la profesionalización. Así lo expone Miguel Ángel Higuera, director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (ANPROGAPOR): “Somos uno de los sectores que más ha invertido en innovación y en tecnología a todos los niveles (alimentación, genética, manejo, sanidad, instalaciones, etc.), lo que ha mejorado nuestro sector de una forma espectacular. Estos pilares están haciendo que cada vez seamos más competitivos y eficientes”.

Esta competitividad es la que ha permitido avanzar y abrir nuevos mercados hacia el exterior. Según Albert Vidal, uno de los responsables de producción del Grupo Vall Companys, el sector porcino exporta por valor de más de 8.000 millones de euros, lo que nos sitúa como uno de los principales exportadores a nivel europeo y mundial. “Con una balanza comercial muy positiva, España se consolidó como segundo mayor exportador de porcino de la UE, solo por detrás de Alemania, aumentando espectacularmente las exportaciones a terceros países, especialmente a China y a otros países del sudeste asiático”, explica, y añade: “Conseguir una posición de liderazgo internacional nos ha obligado no solamente a ser eficientes, sino también a ser mejores en bioseguridad, bienestar animal, sostenibilidad, economía circular, etc. Todo sin dejar de reflexionar, hacer autocrítica e intentar seguir progresando”. Sin embargo, hay que recordar que antes de alcanzar esta posición, el sector porcino trabajó duramente durante los años 90 para terminar con enfermedades como la peste porcina clásica, y para abrirse a la exportación. Como explica Rossend Saltiveri, responsable del sector porcino en Unió de Pagesos, “toda la industria cárnica ha ido tejiendo un circuito de comercialización que ha creado una mayor demanda de cerdos que año a año hemos ido atendiendo. Ahora, con la recuperación de China tras la peste porcina africana (PPA), es esencial trabajar para colocar en otros países la carne que China importaba”.

exportacion carne de cerdo
España es el tercer productor mundial de carne de cerdo. Foto: Rotecna.

Esta última cuestión, la recuperación de China, es uno de los temas que más inquieta al sector, pues el gigante asiático está volviendo a los niveles productivos de los años previos a la entrada de la PPA en el país, lo que hace necesario ajustar las exportaciones. En este sentido, Higuera asegura que “la fortaleza del sector porcino es que el volumen de carne producida y su variedad de cortes hace que estemos abiertos a exportar muchas tipologías de productos a mercados como Japón, Corea o Tailandia”. Sin embargo, la Unión Europea está siendo quien asume los volúmenes que antes iban a China. Así pues, se está volviendo a la situación de partida en cuanto a comercio exterior, donde la UE es el principal mercado.

Todo lo mencionado hasta aquí ha contribuido a que el porcino español sea uno de los principales actores de la UE y del mundo, y a ser un referente. Sobre este tema, Vicenç Brieba, director de alimentación animal en Bon Área, considera que, a pesar de que queda mucho por hacer, la competitividad en costes respecto al resto de países europeos ha sido clave para el éxito del sector. “Esta competitividad se debe principalmente al sistema de integración, que ha permitido que los pequeños ganaderos puedan hacer inversiones en sus granjas sin correr riesgos de mercado, que son asumidos por las empresas integradoras. No hay que olvidar que los mataderos españoles se han modernizado y han conseguido mercados con gran cantidad de clientes en muchos países, logrando un gran prestigio internacional para la carne de cerdo española”, asegura Brieba. Al respecto de esta tema, Alba García, gerente del Clúster Nacional de Productores de Ganado Porcino (I+Porc), añade: “Nos encontramos en un momento en el que se están haciendo verdaderos esfuerzos inversores de cara al futuro, especialmente en aquellos temas que garantizan competitividad y sostenibilidad, y me refiero a aspectos como la bioseguridad, que tanta importancia tiene en la sanidad animal, en aspectos relacionados con el medio ambiente, más y mejores tecnologías que faciliten esa sostenibilidad ambiental, y aspectos de bienestar animal”.

Además de lo expuesto hasta aquí, se debe tener presente algo que comenta Óscar Toledano, director comercial de Rotecna, y es que “es un hecho la importancia económica y social del sector, especialmente en zonas con graves problemas de despoblación, donde juega un papel vital generando empleos de calidad que ayudan a retener el talento joven y fomentar el empleo femenino”.

Costes

El sector porcino cerraba el 2021 en números rojos, una situación que contrastaba fuertemente con la vivida a principio de año, cuando se dio una elevada demanda de carne de cerdo desde China, y con ello subieron las cotizaciones. Como explica Vidal, “hemos empezado 2022 con un precio del vivo estancado en mínimos históricos y parece que ahora empieza a crecer en la medida en que lo hacía en los ejercicios anteriores”. Ante este panorama, es imprescindible vigilar atentamente el control de costes, pues “desde julio de 2020 el sector de las materias primas está viviendo un encarecimiento sin precedentes y esto afecta la competitividad de toda la cadena de valor cárnico – ganadera”, advierte Vidal.

Para comprender mejor la situación, Brieba aporta un punto de vista basado en criterios históricos: “La historia nos dice que los repuntes en los precios de las materias primas son periódicos. Pero sí es cierto que, cuando vuelven a la ‘normalidad’, son más altos que en la normalidad anterior. También hemos podido ver que los descensos suelen ser bastante bruscos”.

En 2022 no se han presentado muchos cambios respecto al final del 2021, y los ganaderos viven una situación deficitaria importante. “Los costes son altos, tanto en energía como en alimentación y, por tanto, los resultados de los productores son negativos”, apunta Saltiveri. Por su lado, Higuera espera una mejora positiva en cuanto a esta cuestión, aunque expresa su preocupación por los costes de producción de las materias primas: “Los precios de las materias primas están subiendo con fuerza. Los conflictos políticos no ayudan a contener esos precios y contribuyen a su volatilidad. Además, hay un alto grado de especulación, que se está traduciendo en un incremento del coste del precio de los piensos”.

"Los conflictos políticos no ayudan a contener los precios y contribuyen a su volatilidad."

Para hacer frente a la desproporción entre el coste del pienso y el precio de venta de los animales, desde ANPROGAPOR trabajan con el Ministerio de Agricultura y Ganadería y con las comunidades autónomas en acciones como la elaboración de un plan estructural para mejorar la eficiencia del aprovisionamiento, tanto de las materias primas importadas como de las nacionales, y así compensar la volatilidad de los precios. Por otro lado, también es necesario reajustar de nuevo la oferta con la demanda a nivel de la Unión Europea. En este sentido, Higuera asegura que “debemos retomar esos mercados que dejamos en un segundo lugar por el efecto China, como la UE, y hacer una campaña de posicionamiento y promoción de los productos europeos en esos países que son altamente consumidores de carne de cerdo, para motivar la exportación hacia esos mercados. De este modo, con la creciente demanda que estamos teniendo en la UE y la reconquista de esos terceros países, podríamos recuperar el equilibrio”.

Bienestar animal y sanidad

La UE tiene una de las legislaciones más exigentes del mundo en cuanto a bienestar animal, que ha llevado al sector porcino español a conseguir uno de los niveles de productividad más altos del mundo.  Como explica Vidal, “la legislación existente intenta satisfacer las cinco libertades de los animales: el confort del animal en el ecosistema global de la granja y su corral; el placer del animal para acceder y escoger su alimentación y además tener a su disposición material de enriquecimiento; la salud; la confianza, con interacciones positivas con humanos y otros cerdos sin miedos ni estrés; y la permisión de conductas innatas de libre interés o expresión del animal”, y añade: “Las principales empresas cárnico-ganaderas contamos con certificaciones de bienestar animal y de seguridad alimentaria muy elevadas”. Todo ello ha contribuido a poder mejorar en las granjas y elaborar un producto de mejor calidad y de una forma más eficiente.

bienestar animal granjas cerdos
La UE tiene una de las legislaciones más exigentes del mundo en cuanto a bienestar animal. Foto: Rotecna.

Sin embargo, Brieba apunta: “Tal vez haya parámetros que puedan considerarse poco efectivos y fruto del desconocimiento práctico de los sistemas de crianza”. En este sentido, los profesionales reclaman que toda legislación se aplique con pleno conocimiento e información, pues estas leyes afectan a los ganaderos en cuanto a inversiones. Por ello, Saltiveri reclama que se estudie detenidamente cada una de las cuestiones que se legislen, y se haga con la máxima información y transparencia para no hacer inversiones erróneas. “Las inversiones que nos vemos obligados a hacer pueden asfixiar a algunos ganaderos y, por tanto, reducir la producción, encarecer costes y propiciar la entrada de carne de otros países que produzcan más barato”, alerta.

Una de las cuestiones que ahora mismo se encuentran en estudio es la nueva legislación que minimizará el tiempo que los animales están dentro de una jaula. “Muchos ganaderos ya limitan su uso a breves periodos, cuando es necesario para preservar el bienestar de los lechones recién nacidos, consiguiendo resultados productos similares a los de otros sistemas”, destaca Toledano.

Medio ambiente

Desde 2022, España aplica una normativa aún más restrictiva en cuanto a la emisión de gases contaminantes y la aplicación del purín, con el fin de alcanzar la máxima eficiencia, tener las mínimas pérdidas de nitrógeno y conseguir el máximo aprovechamiento de nutrientes para el purín.

Con respecto a las críticas recibidas en los últimos tiempos, hay que aclarar que, según el sistema español de emisiones, las derivadas de la producción porcina representan tan solo el 2% de las emisiones totales de GEI del país, un dato poco relevante si se tiene en cuenta que España es el tercer productor mundial, y que, como se mencionó anteriormente, la actividad del sector porcino supone el 1,4 del PIB nacional y el 14% del Producto Interior Bruto Industrial. Además, como explica Toledano, “hemos hecho importantes progresos en la reducción total de emisiones por quilogramo de carne producido, incluidas las de contaminantes atmosféricos como el amoniaco, disponemos de medios para seguir haciéndolo y continuamos trabajando en el desarrollo de nuevas técnicas para ir aún más allá”.

Algunas de estas técnicas son las MTD, de las que nos habla Saltiveri. “Actualmente en granja aplicamos las mejoras técnicas disponibles (MTD) a través de vías como la alimentación, ofreciendo la cantidad de proteína que el cerdo necesita en cada una de las fases de crecimiento, en el alojamiento, o en el almacenamiento”, explica, y añade: “La intención del sector porcino es ir hacia cubrimientos totales o parciales de balsas para prevenir emisiones. En cuanto a la aplicación en abanico, aquí ya está totalmente descartada, y se aplica directamente sobre el suelo, lo que nos permite llegar a una reducción de un 30 a un 60% en cuanto a emisiones”. Así pues, García asegura que “estamos seguros de que vamos por el buen camino en lo que se refiere a medio ambiente y gestión de purines”.

También debemos tener en cuenta que todo coproducto procedente de las deyecciones se puede valorizar y volver al ciclo agrario aportando valor: valorizarlos como fertilizante reduce la dependencia de fertilizantes de síntesis química y de origen extractivo, y su uso mejora la estructura del suelo. En este sentido, Vidal recomienda tener presente dos aspectos relevantes: “La necesidad de usarlo siempre de acuerdo con los parámetros ambientales y seguir trabajando hacia piensos que posibiliten unas deyecciones con menos nitrógeno”.

Tampoco hay que olvidar que disponer de un separador sólido-líquido, además de dar una buena imagen en cuanto a gestión de deyecciones, permitirá disponer de una fracción líquida óptima para pasarla por fertirrigación, y tener una fracción sólida más fácilmente transportable a aquellos terrenos que la necesiten, y también podrá servir de materia prima para otros tratamientos como podría ser el compostaje o el biogás.

separador de purin
Las emisiones del porcino representan tan solo el 2% del total de GEI del país. Foto: Rotecna.

La amenaza de la PPA

En 2022, la situación respecto a la PPA se ha vuelto altamente preocupante por la proximidad de la enfermedad y su entrada en Italia. Como asegura Higuera, “la preocupación de ver cómo se está desarrollando esta enfermedad y las dificultades que se están viendo en muchos países para contener su propagación pone en jaque a todo el sector porcino europeo y a los países que todavía son negativos en PPA”. En este sentido, Saltiveri expresa que es primordial reforzar la bioseguridad: “Una de las cosas que debemos hacer es reducir la población de jabalíes, como marca la normativa, para que en caso de que entre la PPA, se pueda controlar más fácilmente, pues con la densidad de jabalíes que hay en algunos territorios sería muy difícil controlarla. Por otro lado, es importantísimo tener un máximo control de las importaciones y conseguir una regionalización, como ha hecho Francia. Esta negociación será vital para que la afectación de mercado no sea tan grande, como le está ocurriendo a Alemania”.

Retos

Llegamos al final de esta radiografía del sector porcino tratando los principales retos que este debe asumir durante el 2022, y uno de los más importantes es el de la comunicación, el dar una imagen más fuerte como sector esencial, estructural y estratégico de la economía española. “Creemos que internamente lo tenemos claro, pero eso no es suficiente, y debemos proyectar esa imagen hacia fuera, trasladar todo lo que nosotros sabemos y conocemos, que somos un sector competitivo y proveemos de racionamiento a un precio razonable”, expone Higuera, que coincide con Vidal al asegurar: “El principal reto del sector pasa por prestigiar la carne. En los grandes polos de consumo, como son las zonas metropolitanas, debemos trabajar para que conozcan la crianza ganadera y vean el producto cárnico como un alimento que genera valor más allá de la mesa, sin olvidar el entorno rural”.

En esta labor de comunicación se debe tener en cuenta la imagen que grupos animalistas están dando del sector porcino. “Es vital que demos a conocer nuestra versión, ya que somos muchísimos los que nos esforzamos cada día, contribuyendo a que se hagan las cosas lo mejor posible y a que el sector no deje de mejorar, por lo que deberíamos explicar lo que hacemos, ya que conocemos de primera mano cómo funciona la producción porcina”, asegura Toledano. Por su parte, Brieba considera esencial transmitir adecuadamente el buen hacer del sector y lo que aporta a la economía. “No debemos combatir la imagen que otros proyectan contra nosotros, sino que debemos rebatirla, y eso solo puede hacerse con la verdad en la mano y trabajando todos para evitar encontrar situaciones no deseadas en nuestras granjas o instalaciones en mal estado”, asegura, y añade: “Podemos ser la granja de Europa, pero hay que hacerlo bien, tanto a nivel medioambiental como a nivel sanitario. El resto, tierra y profesionalidad, ya lo tenemos”.

"El principal reto del sector pasa por prestigiar la carne."

Por otro lado, Saltiveri insiste en la necesidad de afrontar los retos medioambientales, pero sobre todo los sanitarios, que considera los más importantes. “Debemos trabajar cada vez con menos medicación, lo que implica más bioseguridad en las granjas para evitar la entrada de enfermedades. Otro reto es evitar al máximo que llegue la PPA, porque puede tener consecuencias económicas importantes”, considera.

Además de todo esto, a lo largo del 2022 el sector deberá abordar otros importantes desafíos: antes del 31 de marzo, todas las granjas de más de 120 UGM deberán comunicar las MTD que aplican con el fin de poder actualizar el inventario nacional de gases contaminantes. En junio llega el segundo reto, que es la retirada del óxido de zinc como medicamento veterinario, y utilizarlo tan solo como aditivo. Por último, será necesario hacer los análisis ambientales de todas las granjas para conocer el impacto económico que pudiera tener cualquier accidente medioambiental.

“Ahora mismo, el futuro del sector pasa por la profesionalización del mismo, y esta línea de trabajo constituye un eje de trabajo estratégico, donde se están impulsando distintas iniciativas formativas que no solo contribuyen a dar empleo de calidad y a facilitar la incorporación de la mujer a nuestras granjas, sino también a fijar población en nuestro territorio”, concluye García.

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